En general predominan inviernos y veranos largos y rigurosos, propios de los climas continentales; y en las zonas montañosas del norte y sur, las temperaturas propias de la altura y de la orientación de sus montañas.
Con la salvedad de zonas con muy diferentes climas, que surgen si comparamos La Sagra y La Mancha con la comarca de Talavera, en la que por estar resguardada del Norte por altas montañas goza de cultivos como el del algodón y tabaco.
Las temperaturas mínimas se suelen dar en enero y las máximas absolutas en la segunda quincena de julio y durante el mes de agosto.
Esta provincia se caracteriza por la sequedad de la atmósfera durante dos tercios del año, registrándose la mayor humedad relativa entre los meses de noviembre a febrero, siendo máxima en las regiones montañosas y mínima en La Mancha. El mes de más lluvias suele ser abril.